Bibliografía - gramática operativa

Dentro del marco de la Adquisición de Segundas Lenguas, este artículo
pretende dar una perspectiva global de la enseñanza de gramática en el aula de
lenguas extranjeras y de su evolución histórica. El objetivo es entender el lugar que
actualmente ocupa en la investigación la instrucción formal de gramática y
presentar sus últimas tendencias. Por un lado, para la enseñanza explícita de
formas meta, se introduce la Gramática Cognitiva en general y su enfoque
Operativo para E/LE en particular. Y por otro lado, se discute la utilidad de las
metodologías de foco en la forma en general, y de la Instrucción de Procesamiento
en particular para la práctica de estructuras en el aula. Se plantea aquí la unión
metodológica de ambas propuestas para promover la conexión de formas
lingüísticas y sus significados, con el propósito de proporcionar a los aprendientes
una comprensión de gramática que les permita controlar su propio aprendizaje y
construir significados basados en su intención comunicativa. 

Se estará preguntando el lector qué clase especial de gramática exactamente se supone que esuna gramática operativa. También, probablemente, de qué caos estamos hablando. Porque hasta donde cada cual alcanza a recordar, la gramática es y ha sido siempre, de manera fundacional, una medida de orden frente al caos. Y si operativa significa “que funcione”, pues bien, esa es una de las propiedades que por defecto se concede a las reglas gramaticales. Mi propósito, sin embargo, es convencer al lector de que es posible entender “operativo” en un sentido diferenciado y relevante a los propósitos tanto del lingüista como del profesor de lenguas, y que el aparente orden que la gramática al uso impone en nuestras aulas es más una ilusión óptica que un hecho contrastable. En definitiva, que existe un espacio ancho, y frecuentemente inexplorado, para la optimización del modo en que comprendemos y administramos la instrucción gramaticalen clase. Seis reglas nos invitarán a recorrer ese espacio, y se podrían formular así:

  1. No describas qué se hace. Explica cómo hacer.
  2. No mires a las formas. Mira al significado.
  3. No seas objetivista: el significado es experiencial.
  4. Olvida la sintaxis. Muévete en la configuración.
  5. Persigue la eficacia, no la corrección.
  6. No interpretes. Analiza