Christiane Reves y Mariana Bahtchevanova, coordinadoras de los primeros niveles de alemán y de francés en la School of International Letters and Cultures de la Arizona State University (Estados Unidos), construyeron Language Buddy, un GPT personalizado sobre ChatGPT EDU, para la práctica de interacción oral en cursos de nivel inicial. Lo pilotaron en Alemán 101 en línea en el verano de 2024, lo mejoraron en dos iteraciones en el otoño y lo extendieron al francés en la primavera de 2025, en secciones de treinta a sesenta estudiantes y en un grupo presencial de intermedio intensivo de unos quince.
El alumnado hacía tres tareas orales ligadas al contenido de los capítulos —saludos y presentaciones, clases y rutina diaria, familia y vida personal— con una secuencia fija: activar la cuenta institucional e instalar la aplicación móvil; practicar libremente entre veinte y treinta minutos en varias conversaciones antes de grabar; mantener una conversación de cuatro o cinco minutos alineada con el capítulo; grabarla con Zoom; y entregar el vídeo, la transcripción y una encuesta de reflexión. Todos recibían la nota completa con independencia del rendimiento, para mantener la tarea de bajo riesgo.
Lo más aprovechable del relato son las salvaguardas de diseño del GPT, que las autoras enumeran: el bot debe mantenerse en la lengua meta, dar respuestas breves, limitar cada sesión a un número manejable de turnos y ofrecer como retroalimentación final no más de dos correcciones y una sugerencia. Al alumnado se le entregaban además frases de auxilio para pedir que hablara más despacio o para decir que no entendía, y se le proponía imaginar la situación como «encontrarse con un desconocido en Alemania que da por hecho que entiendes alemán».
El proyecto se enmarca en el Principled Innovation Framework de la universidad, con sus dimensiones moral, cívica, intelectual y de desempeño. Las autoras informan de que el alumnado mostró más confianza en las interacciones básicas y habló durante más tiempo del previsto, y de que la herramienta ayuda a tender un puente entre la instrucción en el aula y el uso espontáneo de la lengua. El artículo no aporta cifras ni resultados de la encuesta de reflexión.
- Inicie sesión para enviar comentarios