Material de reflexión para el alumno: pensar en su propio proceso de aprendizaje de una segunda lengua, valorarlo con adjetivos y expresarlo de forma creativa en un póster.
Interpretar las obras de los compañeros y compartir cómo se han sentido aprendiendo.
Actividad de nivel intermedio, con trabajo individual y en gran grupo, de unos 45 minutos y sin preparación. Se necesitan revistas, cartulinas, rotuladores, tijeras y una transparencia (o la pizarra); el cuestionario está en la página del CVC.
- Introducción: el profesor pregunta si los alumnos van a exposiciones de arte y anuncia que la clase montará una titulada «Nuestra experiencia de aprendizaje», con obras creadas por ellos.
- Anota en la pizarra adjetivos para describir y valorar una experiencia (maravillosa, frustrante, divertida, aburrida…).
- Cada alumno piensa en una lengua que ha aprendido o aprende y responde por escrito, con su nombre, a un cuestionario de doce preguntas (qué lenguas, cuándo y por qué empezó, cómo y dónde aprendió, cómo eran los profesores, qué le gustaba más y menos, relación con los compañeros, cómo se sentía, qué hacía fuera de clase). El profesor lo recoge.
- Después elaboran un póster, cuadro o collage que represente esa experiencia y lo firman; pueden terminarlo en casa.
- Cuelgan las obras en el aula y circulan como en una exposición.
- Cada alumno elige una obra que no sea suya e interpreta qué quiere representar su autor; después se devuelve al autor su cuestionario para que lo lea y se compruebe si la interpretación acierta.
- Puesta en común sobre cómo se han sentido con la actividad.
La idea sirve también para explorar cómo se sienten al trabajar en grupo, al final del curso o al aprender español, incluso con un gráfico de su estado de ánimo.
Según el CVC, está adaptada de Griffiths y Keohane, Personalizing Language Learning (Cambridge University Press, 2000).
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