Material de reflexión para el alumno: autoevaluar su nivel en cada destreza y valorar las tareas que hace por su cuenta en la sala de recursos, para ganar autonomía en su aprendizaje.
Permitir que profesor y alumno sigan juntos el progreso a lo largo del tiempo.
Actividad de seguimiento individual, de unos 50 minutos de arranque y nivel intermedio (adaptable a otros), que presupone una sala de recursos (lecturas graduadas, audios, manuales, gramáticas, diccionarios, CD-ROM, Internet). Cada alumno tiene una carpeta; la página del CVC incluye el cuadro de autoevaluación del nivel B1 por destrezas, la tabla de asignación de tareas y la ficha de reflexión.
- El profesor entrega a cada alumno la carpeta con los cuadros de autoevaluación basados en el Marco común europeo, la lista de comprobación, la tabla de tareas, la disponibilidad de la sala y la ficha de reflexión.
- Individualmente, el alumno elige en el cuadro las afirmaciones de cada destreza que siente como problema y las comenta con la fecha, para poder valorar su progreso más adelante.
- El profesor recoge los cuadros y asigna a cada alumno, según sus necesidades, tareas concretas para la semana en la sala. En la tabla anota tres columnas: material, actividad y objetivo (por ejemplo, una lectura graduada del CVC con ejercicios previos y posteriores).
- Los alumnos reciben la carpeta con sus tareas y, tras cada una, rellenan la ficha de reflexión: nombre de la actividad, material, tiempo, qué les ha gustado y qué no, si ha sido fácil, difícil, útil o inútil, y qué creen haber aprendido.
- Al final de la semana, el profesor se reúne con cada alumno para comentar los resultados y asignar nuevas tareas.
- Pasado un tiempo, el alumno vuelve a completar la lista de comprobación para observar su evolución.
Necesita un centro con sala de recursos y que el profesor diseñe las tareas de cada alumno; la página solo da un ejemplo.
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