Material para el aprendizaje del alumno: tomar conciencia de cómo las emociones favorecen o dificultan el aprendizaje de una lengua y de que pensamientos negativos como «nunca aprenderé esto» pueden sustituirse por otros más realistas y positivos.
Reflexión para nivel intermedio, con trabajo individual, en parejas y en gran grupo, de unos 60 minutos y sin preparación. La página del CVC incluye las imágenes de emoticonos, las tarjetas de sentimientos, el texto «Aprender también es emocionante…», el test y la ficha final.
- El profesor dibuja emoticonos en la pizarra (:-) :-| :-( :-o) y los alumnos añaden otros y dicen qué emoción expresa cada uno.
- En grupos relacionan diez emoticonos con diez tarjetas de sentimientos (agrado, desagrado, ansiedad, motivación, inhibición, relajación, inseguridad, seguridad, aburrimiento, sorpresa) y justifican sus asociaciones; no hay una sola respuesta correcta.
- El profesor escribe en la pizarra «______ también es emocionante». Los alumnos adivinan la palabra que falta (aprender), leen individualmente el texto con ese título, que dice que no hay emociones «buenas» ni «malas» sino que importa el equilibrio emocional, y cuentan experiencias de su infancia.
- Con música relajante, hacen el test «Emociones y aprendizaje»: recuerdan dos situaciones en que aprendieron algo y dos en que no aprendieron nada, y anotan qué veían, oían y sentían y quién decidió empezar. Comentan las conclusiones en parejas.
- En una puesta en común señalan factores internos y externos que relacionan emoción y éxito (expectativas, relación con el grupo y el profesor, ambiente, materiales…) y rellenan una ficha de qué situaciones de clase les provocan cada emoción.
- El profesor escribe comentarios típicos (¡Qué rollo!, Siempre cometo errores, Esto es muy complicado para mí) y la clase se pregunta si son reales y útiles. Proponen alternativas más positivas (Aunque es difícil, lo puedo aprender) y las colocan en carteles por el aula.
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