El enfoque por tareas (Long, Breen) surgió, dentro del paradigma comunicativo, con la intención de planificar la actividad didáctica en función de tareas comunicativa y no de contenidos lingüísticos, en un currículo basado en procesos. Sin embargo, las dificultades de diversos tipos acabaron por propiciar que se popularizara en la enseñanza de ELE un modelo (Nunan, Estaire y Zanón) que usa la tarea como un medio y no como un fin, preservando así los tradicionales currículos basados en contenidos, como puede verse en los manuales más difundidos. En este artículo reflexiono sobre el origen, el valor y la utilidad del concepto de la tarea y propongo como un nuevo modelo, la tarea intercomunicativa, que dirige la atención del alumno hacia la forma como parte de la acción comunicativa, propiciando así el desarrollo de la interlengua de una forma más relevante para el alumno.
- Inicie sesión para enviar comentarios