Documento de posición de Humanist, estudio de emprendimiento en IA, con el apoyo de la Walton Family Foundation. Parte de una constatación: el debate sobre la IA en la evaluación se ha centrado en detectar trampas y corregir más deprisa, y ha dejado de lado lo importante, que es rediseñar la evaluación para medir el aprendizaje auténtico y las capacidades que la escuela debe desarrollar: juicio, iniciativa, creatividad, colaboración, inteligencia contextual y dominio de la IA. Se apoya en entrevistas con decenas de expertos y docentes de universidades, organismos de evaluación y empresas de tecnología educativa (Khan Academy, Gates Foundation, Google, Duolingo, Western Governors University…).
Las doce provocaciones:
- No empezar por las trampas, sino por la finalidad de la escuela.
- Medir las capacidades que premia la nueva economía.
- Los métodos de enseñanza no tradicionales (preguntas socráticas, simulaciones, juegos de rol) hacen visible el pensamiento.
- El enemigo es la delegación cognitiva, no el uso de la IA.
- De la autopsia al monitor cardiaco: una evaluación que dé señales cuando aún se puede actuar.
- Evaluar en el propio flujo de trabajo, sin añadir más pruebas ni más tiempo.
- La IA permite organizar el aprendizaje por competencias.
- Evaluar las destrezas básicas en el contexto de una materia.
- Los resultados pueden ser comparables sin que todos hagan la misma prueba.
- La evaluación con IA debe sentirse como acompañamiento, no como vigilancia.
- Construir la infraestructura común antes de que el mercado la fragmente.
- Acelerar el ciclo de investigación y desarrollo de la evaluación.
Publicado el 8 de julio de 2026, con el apoyo de la Walton Family Foundation.
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