Artículo en el que David Little vuelve sobre los fundamentos del concepto de autonomía del aprendiz de lenguas. Sostiene que la autonomía y el desarrollo de la competencia en la lengua meta no son dos objetivos separados, sino que se apoyan mutuamente y deben integrarse por completo, en lugar de tratar la autonomía solo como un rasgo del proceso de aprendizaje.
Parte de la definición más difundida —la capacidad de hacerse cargo del propio aprendizaje—, repasa su origen y las razones psicosociales y cognitivas para fomentarla, y deriva de las teorías constructivistas de la enseñanza tres principios: la implicación del aprendiz, la reflexión del aprendiz y el uso de la lengua meta. Cierra con indicaciones para aplicarlos en el aula de lenguas.
DOI: 10.2167/illt040.0
- Inicie sesión para enviar comentarios