El artículo propone incorporar ejercicios, técnicas y juegos dramáticos a la enseñanza del español como segunda lengua, entendiendo el teatro como un medio, no como un fin. Se argumenta que los juegos teatrales recuperan el interés y la participación del alumnado, canalizan su creatividad y sensibilidad, y hacen surgir el lenguaje de forma espontánea y contextualizada, reforzando además la dinámica de grupo y la confianza. El autor detalla los factores que garantizan su eficacia (momento oportuno, espacio, lenguaje preparatorio, papel del profesor) y su relación con las fases de presentación, práctica y refuerzo. Resume después diez actividades graduadas por nivel, desde juegos de presentación y desinhibición hasta improvisaciones de expresión oral, cada una con objetivos, desarrollo y contenidos gramaticales. Ofrece así recursos adaptables tanto a la clase convencional como a metodologías más experimentales.
- Inicie sesión para enviar comentarios