Practicar la expresión y la argumentación de hipótesis a partir de la información repartida entre los miembros de un grupo.
Puzle de lógica para grupos de tres personas, de unos 30 minutos y con nivel avanzado. Se necesitan las nueve tarjetas numeradas que ofrece la página del CVC y un plano del salón que prepara el profesor (unos 5 minutos).
- El profesor proyecta o dibuja el plano del salón donde ha ocurrido el crimen: un sofá de dos plazas y, a cada lado, dos sillones enfrentados. Explica la situación: cuatro hombres charlan en el salón, uno se levanta a preparar bebidas y echa cianuro en una de ellas; después de beber, uno de ellos, Ramírez, muere.
- Divide la clase en grupos de tres y reparte a cada alumno tres de las nueve tarjetas, al azar. Cada una contiene una pista (apellidos, profesiones, quién se sienta dónde, qué bebe cada uno…).
- Cada alumno lee sus tarjetas y las comparte oralmente con su grupo; nadie enseña las tarjetas, solo las comenta. Es importante que las pistas se comenten siguiendo el orden de la numeración, para que la información encaje.
- Entre todos reconstruyen quién es quién y deducen quién ha podido envenenar a Ramírez. Gana el grupo que antes dé con el asesino.
La solución queda abierta a propósito, para provocar el debate: las pistas permiten defender más de un culpable, y los alumnos deben argumentar sus hipótesis.
El plano del salón no está en la página; basta con dibujarlo en la pizarra según la descripción. Según el CVC, la actividad es una adaptación de «The Murder Game» (Headway Upper Intermediate, Oxford University Press, 1987).
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