Practicar la comprensión oral y el imperativo con un dictado distinto: los alumnos primero escenifican con mímica lo que oyen y después lo escriben.
Técnica para parejas y grupos, de unos 30 minutos y sin preparación, pensada para nivel inicial, aunque vale para cualquier nivel eligiendo un texto más difícil. Se necesita una fotocopia del texto con huecos y una copia o transparencia del texto original. La página del CVC incluye el texto «La máquina de refrescos», una serie de instrucciones fáciles de representar (Mete la mano en tu bolsillo derecho. Saca una moneda… Elige tu bebida y pulsa el botón).
- Los alumnos se ponen de pie formando un círculo. El profesor lee el texto a velocidad normal, solo para captar la atención.
- Segunda lectura, línea a línea. Tras cada línea, el profesor dice «acción» y los alumnos hacen la mímica de lo que han oído. Si se quedan en blanco, los ayuda e intenta que participen los menos extrovertidos.
- Tercera lectura, sin pausas y más rápida, mientras los alumnos escenifican a la vez. Con un grupo animado puede haber una cuarta lectura aún más rápida.
- Después, en parejas, se sientan con la copia con huecos y escriben el texto con el mayor número de palabras posible y lo más correctamente que puedan.
- Corrección proyectando el texto original o entregando una fotocopia.
Lo esencial es elegir un texto apto para la mímica y un grupo al que le guste jugar. La autora la usa para repasar el imperativo o cuando los alumnos han tenido un día duro.
La versión con huecos la prepara el profesor. El texto menciona una moneda de cien pesetas, que conviene actualizar.
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