Asociar adjetivos con las comparaciones fijas con que suelen combinarse en español (fuerte como un roble, astuto como un zorro, bueno como el pan) y practicar la estructura comparativa de igualdad.
Animar a los alumnos a inventar comparaciones propias y a compararlas con las de su lengua.
Juego de emparejar en gran grupo, de unos 40 minutos y 10 de preparación, para nivel inicial. Hacen falta tarjetas de papel: las de la columna A llevan adjetivos (fuerte, bueno, rojo, lento, manso, astuto…) y las de la columna B, comparaciones (como un roble, como el pan, como un tomate, como una tortuga, como un zorro…). La página del CVC ofrece 21 pares. Conviene haber trabajado antes la comparación de igualdad.
- El profesor prepara las tarjetas A y las B correspondientes y entrega una tarjeta a cada alumno.
- Un alumno lee en voz alta la suya. Quien crea que tiene la pareja levanta la mano y la lee. Se repite hasta emparejar todas las tarjetas.
- Los alumnos adivinan por qué se comparan ciertos términos (alegre-castañuelas, bueno-pan…) y buscan equivalentes en sus lenguas.
- Se amplía con otras comparaciones menos fijas (profundo como un pozo, blando como un flan, inmenso como el mar, suave como un guante) y los alumnos inventan las suyas (amarillo como el sol, cursi como un repollo).
- Las tarjetas se pueden colgar en la pared como mural. El profesor también puede dar frases con huecos (Mi amigo es más lento que una tortuga) y aclarar la lógica, el uso y la gramática de los ejemplos.
Si se desea, pueden añadirse explicaciones sobre el uso de ser y estar con cada adjetivo.
- Inicie sesión para enviar comentarios