Workflowy es un cuaderno de notas construido sobre una sola idea: una lista de viñetas infinita en la que cada punto puede contener otros. Sangrando un elemento se crea la jerarquía, y se puede ampliar cualquier punto para trabajar dentro de él como si fuera un documento aparte, dejando fuera el resto.
Sobre esa estructura se montan usos muy distintos: esquemas y guiones, cuadernos de bitácora, listas de tareas y de comprobación, y tableros kanban. Lo escrito se sincroniza al momento entre los dispositivos, y funciona en navegador y con aplicaciones para Windows, Mac, Linux, iOS y Android. También admite subir archivos y trabajar en equipo.
El plan gratuito incluye todas las funciones, con un tope de cien elementos nuevos al mes y 100 MB de archivos subidos. El plan Pro cuesta 6,99 dólares al mes en pago anual, quita esos límites y se puede probar una semana; hay además un plan Teams para trabajo en grupo.