La promoción del español como lengua extranjera (ELE) requiere una estrategia nacional cuidadosamente diseñada por todos los agentes implicados. La planificación institucional española para promover el español como lengua extranjera resulta bastante desequilibrada y difícil de evaluar en su verdadero alcance. La forma en que está concebida esta acción institucional favorece el crecimiento de la enseñanza del español allí donde ya está implantada, más que en aquellos lugares donde está ausente o donde tendría una importancia estratégica. Además, falta un canal de comunicación eficaz entre las instituciones españolas y las escuelas, universidades e instituciones educativas del exterior, sobre todo en el nivel universitario, que se presenta como el más fragmentado y desestructurado. Por otra parte, la calidad de los datos sobre el número de estudiantes y profesores de español, así como de centros educativos, sigue siendo muy desigual y carece de un método concreto para generar estadísticas aplicables. Este informe reflexiona en profundidad sobre las debilidades y fortalezas de la acción exterior española y aporta elementos novedosos para mejorar su actual estrategia de difusión del español en el mundo.
El documento, publicado por el Observatorio Nebrija del Español, identifica cuatro actores clave (estudiantes, profesores, centros de enseñanza e instituciones de apoyo) y propone crear sistemas de gobernanza global, armonizar las metodologías de recopilación de datos sobre aprendices de ELE y rediseñar las competencias institucionales para atender los vacíos en países con baja institucionalización del español, especialmente en la educación universitaria y secundaria.
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