Napkin AI convierte un texto en material gráfico. No es un asistente conversacional: se le da un texto ya escrito —tecleado, pegado o importado desde un documento, un PDF o una presentación— y propone varias formas de representarlo visualmente: infografías, diagramas, esquemas de flujo, mapas mentales, líneas de tiempo y gráficos.
Cada elemento del resultado es editable por separado —colores, tipografías, iconos, conectores, disposición—, de modo que el gráfico se ajusta en lugar de regenerarse entero hasta acertar. Funciona con textos en español.
Para la preparación de clases sirve para convertir un esquema, unos apuntes o la explicación de un procedimiento en un apoyo visual reutilizable en diapositivas o en una ficha. La versión gratuita permanente incluye edición ilimitada y exportación a PNG y PDF, con marca de agua; las de pago añaden exportación a PowerPoint y SVG.