Expresar su opinión sobre un tema cotidiano y justificarla con argumentos sencillos.
Defender una postura asignada, aunque no coincida con su opinión personal.
Escuchar, responder y reaccionar a las intervenciones de sus compañeros.
Utilizar estrategias básicas de interacción en un debate.
Respetar los turnos de palabra y valorar diferentes perspectivas.
Introducción. El profesor presenta la pregunta: ¿Te gusta hablar con personas que no conoces? ¿Por qué o por qué no? y explica el funcionamiento del debate.
Formación de grupos. La clase se divide en tres grupos y tendrán que defender un punto de vista que igual no es el suyo. Los grupos funcionarán de esta forma:
Grupo 1: defenderá que hablar con desconocidos es algo positivo.
Grupo 2: defenderá que hablar con desconocidos puede ser peligroso o una mala idea.
Grupo 3: adoptará una postura mediadora, defendiendo que todo depende del contexto y de la situación.
Preparación. Cada grupo dispone de unos minutos para organizar sus ideas, seleccionar argumentos y preparar ejemplos que apoyen su postura. El profesor dará unas tarjetas con ideas.
Debate. Los grupos exponen sus argumentos y responden a las intervenciones de los demás. El profesor actúa como moderador, favoreciendo la participación equilibrada y el respeto de los turnos de palabra.
Conclusión. Finalizado el debate, los estudiantes abandonan la postura asignada y expresan su opinión personal sobre el tema, explicando si ha cambiado o no después de escuchar los distintos argumentos.