Hay una situación muy habitual en clase de español. Presentamos un contenido, lo practicamos, comprobamos que todo parece claro… y seguimos avanzando. Sin embargo, unos días después, ese mismo contenido ya no está disponible.
No es un problema de explicación. El foco está en algo diferente: cuándo pedimos a nuestros estudiantes que recuerden. Y ahí es donde la recuperación espaciada introduce un cambio clave en la gestión del aula.