El español crece por impulso demográfico y cultural en EE.UU., aunque afronta un reto generacional. Con casi 58 millones de hablantes y un renovado auge educativo, los expertos hablan de consolidación a largo plazo pese a tensiones coyunturales.
El español se ha convertido en un componente estructural de la vida pública y privada en Estados Unidos. Cerca de 58 millones de personas hablan español de forma nativa o competente, lo que equivale a casi el 20% de la población. Ya no es solo la lengua de los hogares de inmigrantes, sino también una red de mercados, medios de comunicación, prácticas culturales y demandas educativas que influyen en políticas públicas y estrategias empresariales.